La magia blanca es una práctica que se remonta a cientos de años atrás. El campo de actuación de la magia blanca es tan extenso que resulta prácticamente imposible definirla.
Podríamos definir la magia blanca como el conjunto de prácticas esotéricas benéficas (y que no representan ningún peligro) que se basa en la maestría y el dominio de las fuerzas de la naturaleza y de las energías. La finalidad de la magia blanca es la de concretar deseos para que éstos puedan llegar a cumplirse, modificando, si fuese necesario, el rumbo de los acontecimientos futuros.
La magia blanca se usa exclusivamente para hacer el bien. Sin embargo, la magia negra es una práctica oculta, asociada a la brujería, y que se usa con fines malignos o de venganza.